Hace poco leí un post que decía que hay amistades que se apagan de manera imperceptible, encuentros cada vez menores o mensajes espaciados. Y que en esos casos a veces no echamos de menos a la persona como es ahora, sino cómo éramos cuando estábamos con ella. A los recuerdos juntas. Pero crecemos y vamos en direcciones que a veces son opuestas a la persona que queriamos. Porque no todas las amistades están hechas para durar siempre, son estacionales y de una etapa en concreto, pero eso no significa que no haya sido real. Todo esto genera un duelo porque nos damos cuenta que estamos perdiendo a alguien.