Igual tienes un patrón. Yo lo tenía, por mi infancia y como fue mi vida sin darme cuenta elegía personas victimistas, que necesitaban cuidados y acababa fundida. Con el tiempo lo trabajé, eligiendo activamente evitar a esas personas (los patrones te hacen sentir cómoda pero no bien) y me centré en personas que valorasen los cuidados igual que yo, con las que realmente compartiese valores y aficiones. Lo cierto es que fue muy incómodo porque al principio estas personas me parecían aburridas. No sabía relacionarme desde el que no me necesitasen. Me llevó tiempo.
Tal vez te sirva. A mí me ayudó muchísimo darme cuenta.