Como persona ND, me alegro de haber leído todo esto porque el comentario que habla sobre cómo se confunde la sensibilidad con el exceso de reactividad ante situaciones que no se pueden controlar me ha parecido súper revelador.
Como nota personal, he conocido a varios antinatalistas y, a lo mejor era simple casualidad, pero todos coincidían en ser incapaces de cuidar a no ser que fuera en abstracto desde un posicionamiento ideológico (veganismo para cuidar de los animales pero soy incapaz de invertir ningún esfuerzo en adoptar o colaborar con una protectora, por ejemplo). Sin medalla moral no había bajada al barro (y con ella tampoco).
Y, como idea al aire, a veces esa «bajada al barro», alineada con nuestro código moral pero que exige, qué remedio, un poco de implicación personal, es estupenda para la salud mental.
Entiendo, cómo no, lo de que cosas que a la mayoría de la gente le parecen normales para una misma sean un mundo; pero es muy útil encontrar los caminos por los que sí es posible alinearse con algo que vaya más o menos parejo con los usos sociales. Creo que aquí se han dado varios ejemplos útiles. «Me alegro por tu felicidad» no te obliga a «comulgar con el rebaño», si es que te importa la persona; y si no te importa, o crees que tu vaina está por encima de todo, pues ponte el mundo por montera y suéltale tu speech. Lo más normal sería que después de esto último te mandara a la mierda, pero oye, las consecuencias naturales somos capaces de entenderlas todos, ND y NT, a no ser que estemos en pleno brote.