¡Qué materialista! Algunos estáis bien metiditos en el sistema de consumo, ¿eh?
Mi marido me compró la tarta corazón del Mercadona que nos comimos con el café de la tarde en casita viendo una buena peli y yo le dejé por la casa tarjetitas divertidas de San Valentín de Bluey, una serie de dibus que nos encanta a todos en casa. Donde menos lo esperaba, encontraba una. Se guardó su favorita en la cartera para llevarla encima siempre.
A algunos les parecerá una cutrez, a mí me parece que eso es el amor, detalles.