La verdad es que tiene una razón fisiológica y es que el agua caliente relaja los esfínteres y por eso hay gente a la que le gusta orinar en la ducha, especialmente si eres una persona que de normal le cuesta orinar (gente con problemas en el riñón o en la uretra, por ejemplo).
Yo personalmente, no me escondo, le he meado los pies a mi marido en más de una ocasión y tan pichi, después se los lava y fin. Nunca me ha dicho nada.
También es cierto que yo se lo avisé cuando empezamos a vivir y a ducharnos juntos y no, no es un fetiche ni una práctica de amarre, ni ninguna gilipollez de esas.
Que soy una marrana? me la suda. Total, soy yo quien limpia la ducha todos los sábados…