Tenías una oportunidad para «hacer las paces» o «arreglar la situación» para que en el futuro SÍ hubiera empezado a hacerte el favor de recogerte algún paquete. Pero has decidido seguir embarrando el terreno. Desde luego que tu vecina tiene más cara que espalda, pero al final es tu vecina y en principio vais a seguir siendolo mucho tiempo, lo más lógico es que hicieras por tener buena relación y llevaros bien.
Al final con esta decisión tú también sales perjudicada porque capaz de la señora se pique (y ya que no está muy bien de la cabeza) y las jodiendas de una y otra vayan escalando. A veces vale más practicidad que orgullo y tener la fiesta en paz.