Yo no veo que tengas que hacer nada más que ser firme y no jugar a su juego. No dejes que tu madre te lleve por donde quiera apelando a la pena, a la culpa, a la responsabilidad ni a nada: cuando trabajas estás trabajando, y cuando te estás ocupando de tus hijos y tu familia, estás ocupada también. No cedas, apóyate en tu marido y en tu hermano, que parece que lo tiene más claro.