Pues yo lo siento pero le doy la razón a la de la cafetería. He estado muchos años trabajando de camarera y más de una vez me hubiera encantado hacer lo mismo. Los padres muchas veces no os dais cuenta de lo molesto que puede ser un niño chillando. Es que tenía que haber salido de ti cogerlo en brazos y sacarlo fuera hasta que se tranquilizarse, y más aún si estabas en un ambiente de gente estudiando o trabajando. Exigís empatía, pero no mostráis la misma por los demás.