Para mi no sería un problema los kilos o las imperfecciones, sino la sensación de que la otra persona no está siendo sincera. Me temo que en este caso es difícil distinguir si le molesto tu físico o que le mintieras.
Yo creo que es mejor ser sincera con tu aspecto, así no hay excusas ni pierdes tu tiempo y los capullos superficiales se van antes sin molestar tanto.
Un abrazo