Por supuesto que merece la pena hablarlo con tus padres.
Son tres meses, no un año.
¿Será complicado de coordinar? Claro, pero no imposible.
¿Echarás de menos a tus hijos? Claro, pero los volverás a ver.
Es una oportunidad a futuro sobre todo si hay posibilidades reales de ascender.
Habla con tus padres.