Te entiendo muy bien. Toda la vida he sido una persona muy sociable y abierta. Siempre me encantó divertirme y compartir. Han pasado años y ahora me considero una persona más reservada, de hecho siempre lo fui con mis sentimientos e intimidad, pero ahora además también acumuló desinterés por los vínculos por el mismo motivo que tú.
A veces es tan «simple» como contradictorio: al tener tantas experiencias jodidas con personas una parte de ti está agotada de intentos fallidos y dolorosos y a otra parte le apetecería crear un vínculo sano, bonito y con el significado de amistad parecido.
Pero a estas alturas yo pienso «¿a qué precio?». Llega un punto en que has hecho autocrítica, te has revisado, has mejorado y no se da. Así que una se termina rindiendo, pero no por pesimismo sino por aceptación.
Yo suelo estudiar o hacer actividades para tener contacto social superficial (solo cuando me apetece), si se diera de otra forma ya veríamos, aunque como te digo es difícil en mi experiencia encontrar a personas con cierta consciencia, cuidado, reciprocidad y responsabilidad en los vínculos.
Ha sido un mensaje bastante largo, pero espero que almenos te sientas comprendida, a mí también me ha pasado, me pasa y se me quitaron las ganas al menos por el momento.
Suerte, un abrazo