Más que avisar a tu entorno (que puedes hacerlo también, no te digo que no), lo que deberías hacer es intentar comportarte tú. Aunque las cosas te afecten más en esos días y estés más susceptible, tienes que aprender a no dejarte llevar por esas emociones. A no tratar mal a los demás. A entender dónde está tu límite y no sobrepasarlo.
Aunque las hormonas te estén jugando una mala pasada, no puedes pagarlo con los demás. Si hace falta reducir el contacto social esos días, tomarte un respiro y centrarte en actividades que te aporten algo positivo, pues se hace.
Y obviamente ve al médico, que te hagan pruebas y que miren si todo está bien. Eso es esencial.