Soluciones hay dos: O vas a terapia a que te ayude a controlar los efectos del SPM o te «aislas» durante varios días todos los meses con el mínimo contacto social incluido tu marido.
Avisar no sirve de nada porque que el problema sea hormonal no significa que los demás tengan que aguantar tu mala hostia todos los meses.
Intenta también el yoga, meditación, técnicas de relajación, etc.