Lo que hagas con tu cuerpo, con tu alma, con tus emociones, o con lo que sea que es tuyo, me parece que solo es asunto tuyo y no voy a opinar de ello.
Pero si ese chico tiene sentimientos por ti que van más allá de los tuyos, y tú le estás engañando porque no sientes lo mismo pero le haces creer que sí, sí me parece muy mal. Si está pasando eso no le estás «vendiendo tu alma al mercado inmobiliario», como dices, sino que le estás robando el alma a otra persona.
Pero quizás los dos no queréis ser más que «follamigos» compartiendo piso.