Yo creo que es muy personal. Hoy en día los smartphones tienen muchas opciones: yo tengo el teléfono configurado con las horas de «no molestar»: de 10 de la noche a 9 de la mañana tengo el teléfono silenciado. Puedes añadir personas en concreto como excepciones.
Yo sí suelo cumplir lo de no mandar mensajes a partir de las 10-11 de la noche. A veces si alguien me habla después de esa hora y quiero contestar sí lo hago. Lo de la siesta me parece exagerado.
En cuanto a audios largos… yo los detesto. Y las llamadas tampoco me gustan mucho. Si alguien necesita algo de mí que no quiere escribir, podemos quedar y lo hablamos tranquilamente. Si hace falta nos llamamos cuando las dos podamos.