Si doy, a la ruina voy. Si fío, arriesgo lo que es mío. Si presto, al pagar ponen mal gesto. Para evitar todo esto ni doy, ni fío, ni presto.
Eso no es un amiga es un chupóptero. Que tuvo una desgracia, sí, vale, pero que si no tenía los 50 euros, te puede devolver 10 e irte devolviendo poco a poco. O decir «mira, te invito a comer, que me viene mejor que sacar dinero» o ALGO. No te lo ha devuelto porque quiere creerse más lista que tú, sacar una tajada de su desgracia en plan «jolín, cómo se te ocurre pedirme que te devuelva 50 euros miserables cuando A MÍ me han robado la cartera, el móvil y tengo mucho disgusto». Creo que lo mejor que puedes hacer es alejarte de esa persona.