La verdad es que a mí me pasa algo parecido. Es una especie de inconformismo crónico. Pienso que lo que nos gusta es el proceso de conquista, el subidón de adrenalina y otras hormonas, la emoción del ‘me gusta, nos gustamos?’
Es un problema eso, porque a veces dejamos escapar hombres que valen verdaderamente, pero que no nos acaban de mantener la ilusión. Quizás porque no estamos en ese momento de estabilizarnos aún, quizás porque nos gustan los retos, lo difícil y la satisfacción de xonseguirlo.