Son etapas. Yo también tenía un padre sobre protector y solo quería irme de casa. Tampoco pensaba en nada más, ni casarme ni hijos ni nada. Me imaginaba con una mochila viajando por el mundo.
Me fui a la universidad con 18 y me independicé físicamente pero no económicamente. Y eso mejoró mucho mi relación con mi padre. La distancia hizo milagros y por un lado aprendí a echarlo de menos y el aprendió a fiarse de mi y dejarme libertad.
Luego empiezas a trabajar, a viajar, a tener parejas. Y te das cuenta un poco de tu lugar en el mundo y de lo que quieres para ti. Reconozco que esos años (también me fui al extranjero) son los que más lejos he estado de casa. A medida que yo iba disfrutando la vida, mi padre ha ido envejeciendo.
Conocí al amor de mi vida, me casé, no tenemos hijos… Y volví a casa. No en el sentido de volver a vivir con mi padre sino en el sentido de volver a mí ciudad. Durante unos años he estado aquí y he disfrutado de mi matrimonio y de mi padre también.
Ahora que tengo casi 40 estoy por irme otra vez . Y mi padre? Pues le queda 1 ano exacto para jubilarse y cuando se jubile, se vendrá conmigo a vivir en nuestra casa y viajar con nosotros.
Me da miedo el futuro? A veces.
Que pasará conmigo visto que no tengo hijos? No he tenido hijos pero si una profesión que me ha permitido tener el dinero suficiente para invertir, cuando sea anciana tendré una pequeña renta que me permitirá vivir bien. Además que mi pensión en si misma ya será más alta que la media… Y esto me lo habría construido yo si hubiese tenido hijos también. Mucha gente no piensa en su vejez pero durante tu vida laboral hay muchas opciones para ir aportando a tu pensión futura.
Conclusión? Estudia, trabaja en algo útil y que te guste lo suficiente para hacerte feliz,… Y lo demás llegará solo. Tú misma irás encontrando las respuestas a tus miedos y dudas.