Yo me casé también con un vestido que dejaba la espalda al aire y no me puse velo, pero tengo amigas que lo llevaron en sus bodas y todas coinciden en que te cansas rápido, te pesa la cabeza, y no merece la pena comprarlo para el tiempo que está puesto.
¿Tú quieres llevar velo? no, ¿Verdad? pues no lo lleves. Yo de lo que más me arrepiento es de haber cedido en cosas como la tela del vestido porque otros decían que así iba mejor. Al final, lo que más importa es como quieras ir tú, y la gente debería de respetarlo.