Estás fatal, pero fatal. Da igual lo que te digamos porque vas a seguir dándole vueltas para hacer ver que tienes razón pero oye, de verdad, NO LA TIENES.
Es decir reconoces que tu perro no hay forma de educarlo y sabes que es problemático pero te atreves a decir que el problema es la madre no ha enseñado a su hijo a no tocar perros extraños?