La pregunta es, ¿en qué puede beneficiar a tu hija ir a conocer a su tío en la cárcel? Porque es lo que debería primar.
Todas las respuestas que apoyan la opción de que vaya, se basan solo en satisfacer y contentar las necesidades del adulto, tanto del tío (que le va a venir bien para distraerse del día a día en prisión), como de su padre (que es que es su hermano es normal que le haga ilusión que lo conozca…) como de la abuela (queriendo meter las narices en algo en lo que ni pincha ni corta).
No ha hecho nada violento pero por algo se va a pasar unos cuántos años en la cárcel, tampoco me gustaría que mis hijos tuvieran ese tipo influencia.