De todas las personas que podías ir, eliges a la profesora que hace que los libros se lean. Muy bien, a defender al amo. Si la gente que escribe en España no puede ganarse la vida no es por las profesoras que ponen los libros en PDF, sino por el dinero que percibimos quienes publicamos. El problema es otro y no la profesora que enseña a tu hija y a 35 como ella por grupo. Habrase visto.