Mal por ambas partes: la autora por exigir revisar el móvil de su novio al ver llegar el mensaje de Lorena y el chico por borrar las conversaciones, haciéndole creer que no hay nada comprometido (precisamente si no hay nada comprometido es cuando no hay necesidad de borrarlas).
No sé si te está poniendo los cuernos o no, pero está claro que hablar, hablan.