Una cosa es ser ahorrador, no despilfarrar, comparar precios, tirar de segunda mano, ir a tiendas descuento, aprovechar las ofertas o comprar marcas blancas… y otra, hacer el miserable. Que si es puntualmente, pues bueno, la tontería del día, pero como sea continuo ya me parece para hacérselo mirar porque puede ser un trastorno conductual.