Si tú te sientes cómoda en la relación y donde vivís y te puedes permitir comprar el garaje, yo lo haría teniendo en cuenta que va a ser para ti y tu coche.
En el día de mañana, si dejaseis la relación o decidieseis mudaros, ese garaje se puede volver a vender. Y si hay poco sitio en la calle, con más motivo todavía.