Es una barbaridad, pero hay que quejarse. Mi madre estuvo en cama sin poder moverse tres meses, TRES, y aunque solicitamos un colchón antiescaras (hablamos de una mujer de menos de 60 años, eh?) nunca se lo pusieron. Al final, se le hizo una escara. Imagínate el percal en una persona inmunodeprimida.
Me pesa el haberle hecho caso y no poner quejas. No dejes que te pese el resto de tu vida, como a mí.