Diles a tu suegra y a tu marido que si quieren honrar a su muerto vayan al registro civil y se cambien su propio nombre por el del difunto.
Que a tu hijo le pondrás el nombre que os guste.
Y el padre aún tiene derecho participar en la elección del nombre (aunque ese motivo es una 💩), pero la suegra ni pincha ni corta.
Y añado que da igual hasta que sea un delincuente: tu hijo no nace para honrar a nadie, no es una placa conmemorativa ni la estatua de la plaza del pueblo. Es un ser humano singular que viene a contar su propia historia, no a recordarnos la de otro.
Ánimo, mami.