Espera unas semanas a que las heridas (porque no dejan de ser eso) terminen de cicatrizar, el pigmento baje, la postilla se caiga y tú te acostumbres al cambio en tu cara. Al principio es un choque terrible pero luego mejora. Si después de unos 3 meses de curación, siguen estando horribles, entonces plantéate el láser, pero aún es pronto.