A mi gato la veterinaria de urgencia a la que fui no le quiso poner la inyección, yo tampoco fui para eso, sino para ver qué podía hacer por él, ella sabía que iba a morir esa noche pero me dijo que si no veía los análisis no le podía poner la eutanasia, murió esa noche conmigo en mi casa, la naturaleza siguió su curso, yo lo preferí así.