Yo soy creyente y estoy a favor de la eutanasia, tanto para animales como para humanos. No creo que hayamos llegado a esta vida para sufrir; y menos si tenemos los medios para evitarlo. Si Dios es amor, no querrá vernos pasarlo mal innecesariamente. Dicho esto, en mi familia hace años adoptamos una perra mayor que al mes empezó a tener problemas de salud y a los 4 meses tuvo una torsión intestinal, que es muy, pero que muy dolorosa. La eutanasiamos porque ya no se podía hacer nada por ella y no iba a estar sufriendo sin necesidad. Si tenemos derecho a la vida, también tenemos derecho a elegir cuando y cómo irnos de ella, en los casos en los que se pueda.