Tú eres tonta. Así, sin más. ¿De verdad contabas con ese dinero? Y no, el banquete no lo pagaste tú. Lo pagaron tus padres, con su dinero. Te compraron el vestido (seguro que costó una pasta), reservaron el lugar del banquete, pagaron los «recuerdos» que entregaste a casa invitado, las fotos… Y todo, salió de su dinero. Agradece que tuviste un día de ensueño, con tus dos padres sonriendo y orgullosos de ti