Obviamente aquí ninguna somos ningunas santas (o eso imagino) pero opinar es gratis, y una puede opinar sobre cómo deberían ser las cosas sin que necesariamente eso tenga correspondencia con nuestra vida.
En cuanto a las infidelidades sigo la regla moral más básica y primitiva (y efectiva) que hay: no hagas a las demás lo que no quisieras que te hicieran a ti.