Estoy de acuerdo con que el divorcio es un fracaso. Yo me casé, y lo hice pensando en que sería para siempre. Y que la familia estaría siempre unida. Pero las cosas no son como las soñamos. Tras años de desgaste, también se podría decir que el divorcio fue un éxito. Para mí fue una solución. Ojalá no hubiera habido que solucionar nada.
Lo que quiero decir que esa idea del fracaso en algún momento nos atormenta, y cuesta quitársela de encima. Quizá hemos crecido pensando que el amor era para siempre. Nos creamos expectativas que a veces son irreales.