Mi madre es igual que la tuya, te digo por experiencia que eso nunca va a cambiar. La que tienes que aprender a controlar cómo te afectan sus palabras y comportamientos eres tu. Yo ocupo un puesto directivo en una multinacional importante, soy madre, tengo mi familia, mi casa, estoy orgullosa de lo que he conseguido con mi esfuerzo, pero para ella nunca estará contenta y ni orgullosa de mí. Para ella siempre seré un fracaso de hija y le deberé eternamente que me haya criado y dado lo que un hijo necesita (materialmente hablando, claro). Es una batalla perdida, créeme, he vivido muuuucho tiempo desgastándome y haciendo cosas para que esté contenta y no lo he conseguido. Sólo queda aprender a vivir con ello.