Tristemente, lo que te pasó a tí es mas común de lo que parece. Quien que huele mal sale airoso de todo; pero lo del desodorante igual sí fue un poquito hardcore (aunque depende del nivel de hartazgo y olor a soportar).
Te recomendaría que te pusieras tu un ambientador o bien de colonia. En su día es lo que hice, y mira, al menos no me apestaba del todo.
En mi caso tuve suerte y la persona decidió que mi sector no era por el que se veía llamada a continuar su vida laboral y cambió de empresa.
En tu caso, yo creo que si incumple una norma básica: ir presentable a trabajar. Pero muchos departamentos de personal, recursos humanos o como se llaman ahora «gestión del talento», no quieren ponerle el cascabel al gato en este tipo de asuntos.