Como madre de un niño TEA al que la vida no se lo está poniendo nada fácil desde que nació, le explicaría muchas cosas a la autora de este post, pero sería perder el tiempo, viendo su grado de empatía. Entiendo que los chavales «normales» como tu hijo puedan protestar porque que les parezcan injustas las adaptaciones, etc, etc, pero para eso ya estamos los adultos, para guiarles y explicarles el lugar privilegiado que les ha tocado vivir, para intentar que se pongan en los zapatos de los demás, que vean y comprendan el enorme trabajo y sobreesfuerzo que tienen que hacer estos niños para poder llegar a acercarse aunque sea un poco a lo que consiguen ellos. Claro que con madres y padres como tú qué se puede esperar… solo discriminación. Ojalá pudieras sentir, aunque fuera solo por unos días, lo que sienten estos niños con dificultades y la tristeza que sentimos sus padres ante personajes como tú… se te quitarían las ganas de decir semejantes estupideces.