Más allá de religiones particulares, lo importante es compartir valores, una visión de la vida, proyecto, incluso hábitos cotidianos. La prueba del algodón: pregúntale que vida llevan las mujeres de su familia: madre, hermanas, primas, etc. Si llevan una vida similar a la tuya bien, si no vas a tener problemas, porque en su mundo y en el tuyo las mujeres no lleváis el mismo estilo de vida.