Secundo todo lo que te han dicho ya: para ella, eres una conocida. Y me parece de lo más normal. Creo que eres tú la que te has emocionado un poco con esta «amiga». Tienes un poco de síndrome post Erasmus.
Creo que tu error -aunque sin mala intención- fue contestarle «¡No me habías dicho nada!». ¿Acaso no te lo estaba diciendo en ese momento? De tu reacción se deduce que esperabas que te lo dijera mucho antes y te invitara, es decir, que se lo habrá tomado como un reproche indirecto. Pero es que ese reproche no tiene ningún sentido, porque para ella eres una conocida. Ahora mismo pensará que eres una pesada.
Un respuesta más correcta habría sido: «¿En serio? ¡Enhorabuena! Espero que todo salga genial» o algo por el estilo.