A partir de cierta edad siempre es la misma historia, independientemente de si el autor es hombre o mujer: «no encuentro pareja porque las personas del sexo opuesto que están solteras todas tienen taras, por eso han llegado solter@s a esta edad; en cambio yo soy una persona estupenda y con mucho que aportar, estoy solter@ por circunstancias super comprensibles que nada tienen que ver con mi personalidad ni mis taras».