El primer problema aquí eres tú, que no te atreves a comunicarte con tu marido… aprende a decir que NO, habla las cosas con él y llega a acuerdos para poner límites a su familia. Es a tí a quien le cortan el rollo, tu pareja está tan feliz y por eso no dice nada.
Y si después de hablar con tu pareja no hay cambios, pues la familia política seguirá sin ser el problema, lo será tu marido que no le pone límites para que podáis vivir a gusto.