Mi pareja juega. Si el trabajo se lo permite, una horita o así casi todos los días. Es un adulto responsable y sabe regularse el sólo perfectamente y sin un día juega más, pues no pasa nada. A mí nunca me falta entretenimiento en casa: leo, coso, pinto, estudio. Ni se me pasa por la cabeza que el tiempo de estar a solas, para hacer lo que sea, influya en la relación de ninguna manera.