En mi caso, fue imposible conciliar, y acabamos en divorcio.
El no me prestaba atención nada y se tiraba noches sin dormir por jugar y luego no hacía nada en casa tampoco.
Al principio era divertido pero una espera ciertas cosas de una pareja y cuando no hay ningún acercamiento ni ninguna solución por más conversaciones que haya … Pues toca decir chico tú con tus videojuegos que yo quiero vivir una vida real. Fue una bendición en mi vida sacarlo de ese sitio. Ahora soy feliz y no hecho de menos ni los videojuegos ni al susodicho. Seguro que hay otras parejas que se complementan mejor pero a mí me tocó tomar decisiones.