Lo primero ánimo con ese cambio de hábitos y ejercicio, que estás haciendo algo muy bueno para ti y por ti! Y en cuanto a tu marido, lo que pasa es que comer ese tipo de cosas (se entiende que lo hace habitualmente) es perjudicial para su salud pero como no engorda pues parece que no pasa nada pero sí pasa.
Tienes que intentar seguir a lo tuyo, mirar cómo de restrictiva es la dieta si tienes tanta ansiedad al final del día e intenta que a las comidas se cocine lo mismo para todos, que los niños hacen lo que ven y si le inculcas los buenos hábitos a tu hija le estarás dando la mejor lección!!