Yo entiendo que te sientas mal, la verdad. No es tu culpa, pero vamos, tienes empatía. Tienen una situación muy difícil. Me parece increíble que a día de hoy aún puedas morir pariendo.
Yo tenía unos vecinos muy mayores que eran súper agradables, y como sabía que a veces necesitaban que se les echase una mano (comprar cosas pesadas como leche, agua…) lo que hacía era bajarles un día un trozo de bizcocho, por ejemplo, y les decía “que he hecho bizcocho para desayunar y así lo prueban” y ya, con eso pues hablábamos un poco y surgía más natural.
No se, es una idea… ayudar no siempre es fácil, porque no sabes cómo le va a sentar a la otra persona. Ese bebé solo conocía a su mamá y en el mundo y ahora no está. Seguro que su padre hace todo lo posible, pero la biología no es lo mismo.
Pobres.