Yo te cuento mi caso.
Los chavales que vienen nuevos a la empresa están por estar. Ellos físicamente están allí, pero la cabeza no. Y es muy desquiciante, porque ellos no ven que lo que hacen mal o directamente no hacen, se lo come otra persona, y que cuando el jefe riñe, no le decimos «díselo a tal», no. Y a veces una se cansa. El desfile de compañeros que tengo, no cierran con llave la puerta de la oficina si nadie se lo dice porque «qué va a pasar si vengo ahora jaja», o si no les dices que enciendan la luz no la encoenden, que me tiene pasado de uno que estaba sentado a oscuras (él tenía otra luz) y le decías «Pepe pero enciende la luz’, y Pepe, «no, no me hace falta». Todos los días así, y llega la listilla de turno «si el niño tiene vergüenza habrá que enseñarle no» , hasta que se cansó de encenderle la luz a Pepe todos los diast.
Con esto te quiero decir, que es muy frustrante que alguien haga mal cosas mínimas, y que aun tenga más que decir. Quieres que pase de ti? Deja de tener fallos.