Supongo que cuando le haces la declaración de la renta a un cliente no la haces ni en tu casa, ni en casa del cliente, ni se la llevas al cliente a su casa. ¿Tendrás una oficina? Pues entonces atiéndela siempre en dicho oficina: que te lleve allí los papeles y después que los vaya a recoger allí. Todo estrictamente profesional. Y antes de salir por la puerta vas cogiendo la máquinita para que saque la tarjeta de crédito o la libreta de recibos. Preguntando antes como vas a pagar solucionado.