Mi suegra no era mala mujer, pero tenía muchos problemas, incluida una adicción y no quiso/pudo/supo dejarse ayudar nunca, por lo que la relación con mi marido era un chantaje emocional constante, pasando años sin hablarse incluso, al final de su vida enfermo y mi marido y yo nos ocupamos de que no le faltara nada en una residencia hasta que falleció, es una historia triste, pero lo que sintió mi marido cuando murió su madre fue alivio emocional por un lado y por otro pereza de organizar y pagar el funeral de alguien que durante décadas solo te ha aportado sufrimiento.
En resumen, ataud y servicios lo más baratos posibles y sin entierro, hizo un velatorio corto para que algún familiar pudiera despedirse si lo deseaba, al que vino muy poquita gente y ya está. El luto por su madre mi marido lo pasó cuando ella estaba viva, la pena de no tener una madre que lo cuidara y lo quisiera bien.
Cada cual recoge lo que siembra, y mi suegra, a la cual deseo un descanso pacifico, consiguió con sus actos en vida (justificables o no) que fuera poco llorada su muerte. Afortunadamente mi marido es hijo único y no tuvo que pedir permiso a nadie para decidir lo que quería hacer y solo recibió algún reproche de alguna tía mayor con ideas más clásicas, pero la despedida de su madre fue algo mucho más tranquilo que compartir con ella una vida.
Así que fuera culpas, yo también me habría hecho una maratón, y conozco a gente que ha brindado a la muerte un padre maltratador, yo misma recuerdo con alivio cuando murió mi abuelo que trataba a mi abuela como a una mierda, ser familia de sangre no implica que tengas que honrar la muerte de alguien que no te ha tratado bien. Tus hermanos deberían ser capaces de entenderlo, quizá en este momento esté todo un poco revuelto y sea más fácil hablar con ellos más adelante. Quizá se hayan molestado por tener que organizar el funeral ellos solos? No sé, es lo único que se me ocurre… De todas formas yo no permito que nadie me castigue con su silencio, creo que las cosas se arregla hablando y no me quedo cerca de nadie que practique la ley del hielo.
Un abrazo y mucha fuerza