Lo importante es que estéis de acuerdo en cosas fundamentales: pregúntale qué piensa de las mujeres y de por qué no pueden tener ningún cargo en la Iglesia católica, del sexo antes del matrimonio, del divorcio, del aborto, de la homosexualidad, de si cree que la pederastia es un delito horrible o algo que se perdona rezando dos padrenuestros y tres avemarías, etc. Si sus respuestas están alineadas con lo que tú piensas, sin problema. Si no, vais a tener problemas y al final acabará dejándote él.