Es tan fácil como avisar seriamente a vuestras familias de que no informen absolutamente a nadie, que ya les diréis vosotros cuando informar porque preferís las visitas cuando ya estéis tranquilos y de vuelta en casa, que es mejor y punto. Nadie se va a morir por conocer a tu bebé cuando tenga una semana.
Es que si me apuras, yo no querría ni siquiera a mi familia por allí, solo me apetecería descansar y recuperarme.