Ay bonita, te entiendo. Mi marido no fue tan brusco, pero es cierto que el nombre nos tenía de cabeza porque quería el suyo de tradición familiar. Era discutir del nombre y varios días enfadados… A mi me hacía amargarme momentos del embarazo, estaba ya saturada del tema. Yo le hacia listas y listas de nombres y los ponía pegas a todos. Una de las veces, no le di nombres, le di argumentos en contra de repetir nombre en general y el suyo en concreto. Creo que en ese momento Le convencí. Al final eligió uno de los mil que yo le ofrecí, no era de los que más me gustaban, pero bueno yo ya lo había mencionado y era diferente al suyo y al resto. Nos costó como 8 meses, casi llegamos al hospital sin él. No tuvo nada de bebé con su nombre, pero es cierto que ninguno de los dos nos arrepentimos de la decision final y conseguimos el acuerdo.
Te deseo mucha suerte y que podáis llegar a un entendimiento. Creo que en vuestro caso es determinante como decidisteis el de vuestra hija. Ánimo!!